El día 22 de diciembre, deportistas jóvenes del Club de Fútbol Dosa, junto con sus técnicos y sus familias, se reunieron en el campo para compartir algunas reflexiones sobre cómo nos alimentamos actualmente. Ya es tradición que este club ponga fin al primer trimestre de la temporada deportiva con una jornada familiar. Este año, como novedad, el club complementó los actos deportivos con una serie de actividades vinculadas a la alimentación saludable y sostenible.
La jornada empezaba a primera hora de la tarde con una actividad poco usual pero muy productiva: el equipo alevín del club subía en un autobús en dirección a Cap d’Artrutx para detenerse en Parella Vella, una finca de producción de alimentos de huerta con certificación ecológica, donde trabajan los hermanos Bosch, Dani e Isaac. El propósito de la visita era doble: conocer de primera mano el trabajo en el campo, y echar una mano ayudando a los campesinos. Aquella tarde, el campo pedía cosechar boniatos; y así se hizo. Las y los deportistas, acompañados por el equipo técnico, cambiaron sus botas de futbol por un calzado más idóneo y, siguiendo las instrucciones de Dani e Isaac, tuvieron la finca limpia en poco más de una hora.
A media tarde, el campo de fútbol acogió una exposición de carteles sobre alimentación saludable y sostenible en el entorno deportivo. La actividad invitaba a deportistas, asistentes del cuerpo técnico y familiares a reflexionar sobre cómo nos alimentamos actualmente y cómo podemos mejorar las propuestas culinarias del día a día, especialmente a través de los desayunos y meriendas. De la acción participativa surgieron propuestas interesantes, como la necesidad de implicar a las cafeterías de los clubes deportivos en el proceso de transformación alimentaria, a través de la venta de productos más adecuados, como frutas frescas locales y de temporada, zumos de fruta naturales, bocadillos integrales de producto local y bolsitas de frutos secos. Además, las familias reconocían su deber al tener que hacer un esfuerzo más a la hora de preparar meriendas más sanas para llevar a los entrenamientos; y los equipos técnicos se propusieron ofrecer fruta periódicamente a pie de pista una vez finalizados los entrenamientos.
Para acabar la jornada, más de cincuenta participantes pudieron compartir una merienda-cena saludable y sostenible, con: fruta fresca y deshidratada de S’Hort de Son Trémol, pan y pastas integrales de Es Gra, mermeladas de Capell de Ferro, embutidos y quesos de Tirant Nou y yogures naturales de Lluriach.